La Carta. III Parte.
Fernando se encontraba ahora en el interior de una cueva. De los magos y de la playa, nada. Frente a el, un hombre y un niño le observaban. A su derecha un hombre con una máscara de plata. -Justo te estaba esperando. En su mano colgaba una anforita de plata, con dos cintas de acero. La cual entrego al niño. -Pero si eres tu... ¡Balduino! Lucia otra cambio de ropa. -Si vieras cuanto he esperado para volver a ti... -Shhh... El hombre de la cueva hizo señal de silencio e indico al niño con señales, que subiera y se fuera. Estuvieron así, callados unos momentos. Fernando observa al niño, la escalinata en la pared conducía a la boca de la cueva en el techo, por donde se colaba la luz del día. Miro entonces el cielo, ¡el cielo que se extiende sobre nosotros! El cielo resplandeciente sobre todos los hombres, azul, hermoso. Observa la luz hasta que el hombre saco unas plumas del bolsillo de su cinto, extendiéndolas y agitándolas a la altura de sus orejas. La luz de la salida,...