La carta.
La carta sin fechar decía lo siguiente: Al Sátrapas de esta tierra, que, por ser desierta, el viento seco, lo delgado del aire, supongo ha de ser un Sátrapas a quien debo dirigir la misiva. Rogando a los Dioses y a Ala no equivocarme... En este punto nuestro amigo rogaba a la virgen María, su intercesión por sus pecados y que la carta no fuese a caer en manos de ningún gobernante cristiano. Más sin embargo continuo escribiendo... Y no ser presa de muerte o prisión, pues también a Jehová y a Azrael elevo mis plegarias. Nuestro amigo se la pensó antes de seguir... Escribir una carta en el desierto no resulta fácil. ¡El tintero! que no le entre ni una pisca de polvo, la tinta en la pluma, ¡escribir antes de que el viento la seque! Se la pensó sobre todo por lo que diría a continuación: Mesholim es el nombre que recuerdo tener, y he despertado en las arenas de este desierto, a la primera hora del día. Pero a la hora cuarta de haber salido el sol y después de deambular, subir y b...